tratamientos para rejuvenecer la piel del rostro sin quirófano

Los años pasan y dejan huellas, especialmente en la apariencia del cuerpo y en la piel. Las más visibles son las que se marcan en la piel de nuestro rostro, arrugas y patas de gallo que parecen llegar para quedarse.

No creo que debamos negar la edad, ni obsesionarse con intentar parecer más jóvenes a cualquier precio. Hay que asumir la edad y todo lo que llega con ella, cosas buenas y cosas no tan buenas. Sin embargo, eso no significa que no tengamos el legítimo derecho de cuidarnos y de lucir un rostro lo más bello y saludable posible a pesar de los años.



Existen mil maneras de cuidar, hidratar y nutrir la piel de la cara. Desde mascarillas que podemos preparar en casa, hasta tratamientos especializados, pasando por el uso de productos cosméticos reforzados con colágeno y ácido hialurónico.

Por eso ahora quiero contarte más sobre algunos de esos tratamientos para rejuvenecer la piel que la ciencia y la medicina estética han desarrollado y que se centran principalmente en el rostro. Todos son procedimientos no quirúrgicos cuyo objetivo es reducir los efectos del tiempo y de la exposición al sol, borrando algunas arruguillas, manchas y hasta cicatrices.

Al no tener que someterse a cirugías (que asustan y tienen más riesgo), cada vez más personas, hombres y mujeres, recurren a estos tratamientos para rejuvenecer la piel de la cara. Entre sus ventajas están la de ser técnicas poco invasivas, de rápida recuperación y con efectos prácticamente inmediatos.

 
 

Eso sí, antes de animarte por alguno de los métodos que te describimos a continuación, recuerda que lo primero que debes hacer es informarte bien con un dermatólogo y hacerlo en centros especializados que te ofrezcan todas las garantías necesarias. Aunque creas que sólo son procedimientos cosméticos, pueden afectar tu salud si no se realizan adecuadamente.

Métodos de rejuvenecimiento facial más comunes

Para elegir un tratamiento de rejuvenecimiento facial debes tener claro cuáles son tus objetivos y qué es aquello que quieres mejorar en tu rostro. Con los años es frecuente que aparezcan arrugas y surcos marcados de expresión, pero también manchas oscuras o de tonalidades rojizas. Saber bien qué quieres borrar o atenuar te ayudará a escoger.

Ten en cuenta que ninguno de estos tratamientos tienen efectos absolutos y definitivos y en muchos casos requieren ser administrados con frecuencia para mantener sus resultados.

Botox

Las inyecciones de toxina botulínica son relativamente baratas, tienen muy pocos riesgos y no requieren tiempo de recuperación.

El botox actúa relajando y paralizando el músculo donde se aplica, por lo que las zonas más comunes a tratar son el entrecejo, la frente, las comisuras de los labios y el contorno de los ojos. Es importante que lo aplique un profesional experimentado de lo contrario, si el botox llega a un músculo diferente al previsto, puede cambiar la expresión de tu cara, y no siempre para bien.

El botox es uno de los tratamientos más comunes para rejuvenecer la cara porque suaviza las arrugas de manera inmediata. Esos sí, ten en cuenta que sus efectos son temporales, duran entre 4 y 6 meses, así que para mantenerlos deberás aplicarlo por lo menos dos veces al año.

Relleno de tejidos blandos

Es un procedimiento estético bastante común basado en aplicar, mediante inyecciones, diferentes sustancias de relleno a la cara para lograr así el  rejuvenecimiento facial. Entre las principales sustancias están los geles de ácido hialurónico, los de colágeno y el ácido poli L-láctico.



Con los años, el volumen de la cara disminuye, la piel pierde elasticidad y aparece la flacidez. Mediante la inyección de esos productos, la cara recupera el volumen perdido, especialmente en los pómulos y mejillas. El relleno también sirve para mejorar la línea de la mandíbula, disminuir el acné o las cicatrices, suavizar ojeras, rellenar arrugas verticales finas, reestructurar los labios y rellenar las típicas arrugas que bajan desde el final de la nariz hasta las esquinas de la boca.

Como en el caso del botox, los geles de relleno se van absorbiendo con el paso del tiempo, por lo que los efectos no son permanentes (hay rellenos permanentes pero tiene demasiadas contraindicaciones). Su duración media es de 12 meses, aunque depende de cada producto en particular.

Peeling químico

Otro de los más conocidos tratamientos para rejuvenecer la piel del rostro es el peeling químico. El término peeling no significa otra cosa que “pelar” y hace alusión al hecho de retirar capas superficiales (o no tanto) de la piel. Como una exfoliación pero mucho más intensa.

Existen tres intensidades de peeling químico: El suave, es un peeling superficial que elimina la capa externa de la piel, cuya recuperación es rápida y permite hacer vida normal casi inmediatamente. El moderado, llega a la capa media de la piel (dermis), necesita un tiempo algo más largo de recuperación y no se puede volver a repetir hasta pasados varios meses (8 a 12). El tercer tipo es el peeling intenso, los productos químicos aplicados llegan hasta capas profundas de la piel originando pérdida de pigmentación e hipersensibilidad en la mayoría de los casos, la recuperación es de 2 semanas como mínimo.

El peeling químico se usa para suavizar arrugas, tratar las manchas de la piel que aparecen con la edad, cicatrices superficiales o incluso crecimientos precancerosos en la piel. Al eliminarse las capas dañadas por los años, quedan en la superficie células nuevas, más suaves y más jóvenes, pero también más sensibles.

Ten en cuenta que después del peeling químico, las células de la cara son nuevas y por tanto menos resistentes, así que deberás protegerte del sol de forma casi obsesiva, si no quieres que aparezcan manchas o problemas peores a los tratados.

Microdermoabrasión

Se trata de un método para rejuvenecer la cara basado en el mismo principio que el peeling, es decir, retirar las capas superiores y maltratadas de la piel. Se hace aplicando diminutos cristales de hidróxido de aluminio, que pulen la piel dándole un aspecto más suave.



Este tratamiento se realiza en varias sesiones y es útil especialmente sobre arrugas finas y pequeñas cicatrices o manchas. Pero aunque suene casi inocuo, si te decides por la microdermoabrasión, debes hacerla con profesionales ya que siempre existe un pequeño riesgo de alergias o de infecciones si no se toman las medidas de higiene necesarias.

Microneedling

Es una técnica de rejuvenecimiento, en la que un médico aplica repetidamente un instrumento eléctrico o con pilas que contiene múltiples agujas pequeñísimas, muy finas y afiladas, sobre la piel. Suena peor de lo que es 😉

Las agujas causan pequeñas lesiones que estimulan la producción de colágeno y elastina, lo que se combina con la aplicación de sustancias regeneradoras como ácido hialurónico o ácido ascórbico, que de ese modo penetran más profundamente. Las pequeñas incisiones cierran solas pasados unos 60 minutos, por lo que la recuperación es inmediata.

Con el paso de los días, el efecto de las sustancias aplicadas así como la estimulación del colágeno, van engrosando la piel y atenuando las arrugas. Para algunos especialistas es una de las técnicas de rejuvenecimiento facial menos riesgosa.

Terapia láser

El tratamiento para rejuvenecer la cara con láser es uno de los más populares. Igual que los anteriores, lo que se consigue con el láser es eliminar las capas superiores de la piel, que están surcadas por arrugas, manchas, cicatrices o las conocidas como venas araña.

Aunque parece uno de los métodos ideales, ten en cuenta que el láser no es para todo el mundo. Si tienes la piel oscura, entonces no es el método para ti, ya que el láser hace que la piel pierda su pigmentación natural. Tampoco si tienes tendencia a cicatrices queloideas o algún tipo de dermatitis. Como en las otras alternativas, lo mejor es que cuentes con el asesoramiento de un dermatólogo con experiencia antes de decidirte a probar esta terapia.

Antes de elegir alguno de los tratamientos para rejuvenecer la piel, ten presente:

– Cada vez más hombres y mujeres se someten a tratamientos rejuvenecedores. Esto ya no es un tabú y si realmente quieres aprovechar la tecnología disponible no importa tu edad ni tu sexo.

– Antes de elegir alguno de los tratamientos para rejuvenecer tu cara, infórmate bien y consulta con más de un especialista. Por poco riesgosos que te parezcan es importante que los practique un profesional con experiencia.

– Recuerda que cualquiera de estos tratamientos actúan directamente sobre tu piel, alterando su estado, por lo que debes seguir al pie de la letra las indicaciones de cuidado y tiempo de recuperación. Deberás poner especial atención en protegerte del sol durante el tiempo indicado para cada tratamiento (y siempre), de lo contrario tu piel podría presentar inflamación, irritación y manchas, que pueden ser peores que las arrugas que intentabas quitar.

– No existe nada que no implique algo de riesgo, por mínimo que sea, así que valora bien tus necesidades y expectativas antes de decidirte por algún método de rejuvenecimiento.

– Ten expectativas realistas sobre lo que puedes conseguir. Como ya has visto, muchos tratamientos pierden efectividad con el paso de los meses y deben repetirse periódicamente. Si esperas mejorar la apariencia de tu piel está bien, pero recuerda que los milagros no existen y que la piel que tuviste a los 20 años no regresará.

– Existen tratamientos de rejuvenecimiento facial caseros, es decir productos que puedes comprar y aplicarte tú mismo sin supervisión médica. En las farmacias se venden kits de peeling químico, microdermoabrasión, microneedling o incluso de lasér y ultrasonido. Todos estos productos son menos potentes que los usados por profesionales, por lo que necesitarás aplicarlos con frecuencia para notar resultados y siempre sobre arrugas muy finas o pequeñas manchas. Si optas por probarlos asegúrate de que sean de fabricantes reconocidos y sigue las instrucciones al pie de la letra.