mantener el cerebro en forma con el paso de los años

Con frecuencia hablamos del exponencial aumento de la esperanza de vida en las últimas décadas, pero aunque la idea de vivir mucho puede ser emocionante, sólo es una buena noticia si conseguimos llegar a la vejez con salud y manteniendo la capacidad de disfrutar de la vida.

El cuidado de cuerpo, la prevención de enfermedades y los adelantos médicos, hacen que cada vez la parte física esté más controlada y en mejor estado. La apariencia de alguien de 60 ó 70 años en estos días, no es la que tenía alguien de esa edad hace cuatro décadas. Pero más allá del aspecto físico, mantener el cerebro en forma es fundamental para conservar la ilusión y la alegría de vivir hasta el final.

 
 

El envejecimiento es un proceso natural que implica una serie de cambios físicos, pero no necesariamente implica enfermedad y degeneración. Muchas cosas como el pensamiento, el estilo de vida y la actitud influyen directamente sobre la forma en que nos hacemos mayores.

¿Qué le pasa al cerebro cuando envejecemos?

El paso de los años afecta al cerebro, como al resto de nuestro cuerpo. Vamos perdiendo neuronas y la comunicación entre ellas (llamada sinapsis) también se ve afectada, lo que se traduce en una menor capacidad de reacción refleja. La plasticidad neuronal también disminuye, lo que dificulta el aprendizaje, sin embargo ésta se puede reemplazar haciendo uso de la experiencia y de los aprendizajes previos, que dotan al cerebro de “caminos alternativos”.

Pero lo que quizá no sabías, es que la pérdida de neuronas no sólo tiene efectos en el aprendizaje, la memoria o el pensamiento, sino que también es la causa de la disminución de la agilidad física, del tono muscular, de la fuerza y de los reflejos. Por eso es tan importante mantener el cerebro en forma y adoptar todos aquellos hábitos que ayudan a reducir la pérdida neuronal al máximo.



En un cerebro sano las neuronas no mueren, como se creía hasta mediados del siglo pasado. Pero para conseguirlo es fundamental mantener una constante actividad física y mental a lo largo de la vida, no debemos esperar a llegar a viejos para empezar a cuidarnos. Es como hacer un plan de “ahorro para el futuro” de nuestra capacidad mental, del que podamos echar mano llegada la vejez.

¿Cómo mantener el cerebro en forma con el paso de los años?

Existen algunas acciones que puedes poner en práctica de forma inmediata, sin importar la edad que tengas, cuyos impacto positivo en tu cerebro se traducirá en una mayor capacidad mental y también en una mejor conservación de tu cuerpo.

Come poco, menos de lo que creas que necesitas

Como ya te hemos contado, cada día la ciencia está más convencida de que comer poco es una forma de alargar la vida. Recuerda que todo lo que entra por tu boca afecta a cada órgano de tu cuerpo, y el cerebro no es una excepción.

Cuando consumimos más alimentos de los que necesitamos para vivir, se produce un aumento de peso y en casos extremos obesidad. El sobrepeso origina un aumento de la presión sanguínea y dificulta las conexiones neuronales, afectando negativamente la función cognitiva y a las áreas del cerebro encargadas de controlar los comportamientos impulsivos.

Comer poco cuida el cerebro y además ayuda a disminuir la generación de los temibles radicales libres, que producen oxidación celular, previene enfermedades vasculares y disminuye el riesgo de cáncer.

Puede que no te lo hayas planteado, pero debes saber que cuando comes mucha azúcar, tu cerebro tiene dificultades para pensar adecuadamente (aunque necesitamos de glucosa, en exceso es perjudicial para el cerebro). Por su parte, las grasas saturadas entorpecen la motivación, ya que bloquean la acción de la dopamina, alterando el estado de ánimo de forma negativa.

Muévete, haz ejercicio y fortalece tus músculos

El ejercicio aeróbico moderado y los ejercicios de fuerza, son una de las claves más importantes a tener en cuenta para mantener el cerebro en forma, no creas que sólo son buenos para el cuerpo. Los científicos han descubierto que el ejercicio físico actúa como un poderoso antioxidante, reduciendo los niveles de radicales libres y manteniendo sanos los vasos sanguíneos cerebrales.



Recuerda además que gracias al ejercicio físico tu cerebro produce serotonina, lo que disminuye el estrés, la ansiedad, previene la depresión y puede que incluso aleje el riesgo de alzhéimer. La práctica diaria de ejercicio aeróbico moderado mejorará tus funciones mentales de aprendizaje, memoria y velocidad de procesamiento del pensamiento, incluso aunque empieces ya entrada la vejez. Nunca es tarde para beneficiarte.

Mantén la motivación y aprende siempre algo nuevo

Nada envejece más rápido que perder la ilusión por la vida y privar a nuestro cerebro de la oportunidad de aprender y descubrir cosas nuevas. Mantener la mente ocupada es esencial para evitar la degeneración cerebral.

Hay muchas cosas que puedes hacer para conservar la alegría de vivir y la motivación a pesar del paso de los años, cultivar hobbies de los que disfrutes, leer, viajar y practicar juegos que estimulen tu cerebro son excelentes costumbres.

Pero siempre que puedas intenta aprender algo nuevo. Hazlo por el sólo placer de aprender y disfrutar y será lo mejor que puedas hacer por tu cerebro. Aprender un idioma nuevo o a tocar un instrumento musical son actividades especialmente eficaces para mantener tu cerebro en forma, porque ejercitan tu memoria y crean nuevas conexiones neuronales.

Viajar a lugares en los que no habías estado antes también produce efectos muy positivos en tu cerebro. Cuando viajas descubres y aprendes cosas nuevas, te mantienes en un agradable estado de sorpresa y descubrimiento permanentes y por tanto estás completamente viv@. Recuerda que viajar es una excelente medicina contra la tristeza y la depresión.

Pon especial atención en tus hábitos de sueño

Con los años, muchas personas van descuidando sus hábitos de sueño. Tras la jubilación y sin la obligación de hijos a los que atender, muchos tienden a pensar que no tiene importancia si se van a la cama muy tarde o si duermen poco o demasiado.

Sin embargo, dormir lo suficiente y llevar un ritmo de actividad acorde con las horas de luz solar es esencial para el buen funcionamiento de la mente. Muchos problemas de comportamiento, déficit de atención y estados de ánimo como depresión o irritabilidad, se deben a los desfases horarios y a la falta de correctos hábitos de sueño.



Aunque no lo creas, no es lo mismo dormir cuando es de día que cuando es de noche. Cuando dormimos bien durante la noche producimos melatonina, conocida como la hormona de la oscuridad. La melatonina es un poderoso antioxidante que actúa durante la noche reparando todas las células del cuerpo y eso incluye al cerebro, por supuesto. La melatonina no funciona cuando duermes con luz del día.

Recuerda que la edad es una actitud mental

Aunque muchos todavía se resistan a admitirlo, el pensamiento y la actitud que asumimos ante la vida tienen efecto directo sobre la forma como envejecemos. Hacer ejercicio, comer adecuadamente y dormir 8 horas por la noche son un buen comienzo, pero más importante que eso es mantener la motivación y las ganas de vivir. Nada como una mente positiva para mantener el cerebro en forma.

Recuerda que eres tan viej@ como aceptes serlo. Hay muchísimas cosas que puedes hacer hasta el último día de tu vida si realmente quieres, y si lo dudas fíjate en los múltiples ejemplos de personas mayores de 70, 80 ó más que siguen trabajando y siendo útiles a la sociedad y a ellos mismos.

No te aísles, mantén una vida social activa y haz cosas por los demás, eso te reportará grandes ventajas a ti mism@. Ten presente que la soledad y el aislamiento producen tristeza y depresión y eso se traduce en un rápido deterioro mental.

Mantener la mente joven y el cerebro en plenas facultades depende en gran parte de ti. Ejercita tu memoria, fuérzate a recordar información, súbete a las nuevas tecnologías, intenta mantenerte independiente todo el tiempo que puedas, aprende cosas nuevas aunque parezca que no las necesitas, descubre nuevos lugares, prueba nueva comida, mantente con la mente abierta y receptiva a todo lo diferente.  Si haces todas estas cosas, con seguridad habrás descubierto las claves para mantener el cerebro en forma a pesar de los años!