hombres y mujeres envejecen diferente

Por supuesto que ya todos sabemos que hombres y mujeres somos diferentes. Nos gustan cosas distintas, expresamos nuestros sentimientos de manera diferente, pensamos y actuamos diferente y un largo etcétera. Pero esas diferencias tienen características especiales a medida que cumplimos años.

Hombres y mujeres envejecemos de manera diferente. Y aunque los científicos aseguran que, en estricto rigor, empezamos a envejecer desde el momento en que nacemos, aquí quiero referirme a las diferencias que empiezan a aparecer a partir de que nos metemos de lleno en la década de los 50, es decir cuando nos adentramos en la segunda mitad de nuestra vida. Aunque algunas se notan incluso antes.



Ah, y por cierto, no se trata sólo de diferencias físicas, aunque son las más fáciles de identificar. También cambiamos emocionalmente y asumimos roles distintos y bastante interesantes.

¿Cuáles son esas diferencias entre hombres y mujeres al envejecer?

Las mujeres viven más

Desde hace mucho que se sabe que las mujeres tenemos una mayor esperanza de vida que los hombres, entre 4 y 5 años más, de media. No he encontrado una única razón de por qué se da esto, pero algunos estudios sostienen que es porque el sistema inmune de las mujeres es más fuerte que el de los hombres. También hay quienes lo achacan a la diferencia entre los cromosomas, mientras que otros más piensan que se debe a razones sociales y culturales. Las mujeres nos preocupamos más por la salud y el cuidado físico posiblemente.

 
 

En cualquier caso, aunque todavía se puede decir que esta es una diferencia entre hombres y mujeres, al envejecer (ellos mueren primero) parece que en los últimos años va disminuyendo y se prevé que en unas pocas décadas desaparezca.

Las mujeres se arrugan más que los hombres

Las arrugas, entre ellas las famosas “patas de gallo” nos llegan a todos con la edad y más pronto de lo que nos gustaría, especialmente a las mujeres. En el caso de los hombres, ellos se arrugan más tarde pero cuando las arrugas aparecen son mucho más profundas que en las mujeres.

La piel de los hombres es hasta un 20% más gruesa y además también es más grasa y tiene más colágeno, por lo que es más resistente al paso del tiempo. Sin embargo el hecho de que su piel sea más gruesa hace que los surcos se marquen de forma más pronunciada.

Mascarillas y cremas hidratantes o con colágeno son una excelente estrategia, y no exclusivamente femenina, para retrasar la aparición de arrugas y en todo caso para evitar que se marquen demasiado y mantener la flexibilidad de la piel.

Los hombres pierden pelo

Esta es otra de las diferencias físicas entre hombres y mujeres que llega con los años. Aunque eso de que las mujeres no se quedan calvas es un mito, ya que hay problemas de salud que pueden ocasionar que una mujer pierda el cabello, eso no está directamente relacionado con la edad, como en el caso de los hombres.

Hay factores genéticos y hormonales que tienen mucho que ver con la calvicie masculina, aunque por supuesto hay hombres a los que no les afecta demasiado. En cualquier caso, la caída del cabello es señal irrefutable del envejecimiento.

Las mujeres pierden más masa ósea

Aunque hombres y mujeres perdemos masa ósea según vamos envejeciendo, en el caso de las mujeres esta pérdida es más acusada y se debe fundamentalmente a la disminución de estrógenos después de la menopausia. Por eso es tan importante para las mujeres a adultas, especialmente a partir de los 50, poner especial atención en su consumo de calcio igual que en mantener un régimen de ejercicios que les permita fortalecer músculos y tendones para ayudar a los huesos a no ser ellos quienes soporten todo el peso corporal.



Los problemas de huesos como osteoporosis, artrosis, lumbalgia, oseoartritis o artritis reumatoide son mucho más frecuentes en mujeres mayores que en hombres.

A los hombres les crece la nariz y las orejas

Seguro que te has dado cuenta de este detalle, que es mucho más significativo en los hombres que en las mujeres. El rostro de hombres y mujeres cambia continuamente, pero con el paso de los años los rasgos del envejecimiento como las arrugas y las manchas se hacen mucho más patentes.

Mientras que en las mujeres lo más notable es que su piel, al ser más delgada se arruga más rápido y empieza a presentar manchas, en lo hombres los cartílagos que forman la nariz y las orejas siguen un lento pero continuo proceso de crecimiento que hace que su rostro luzca diferente.  Aunque hay productos para cuidar la piel, el crecimiento de nariz y orejas es inevitable.

Las mujeres quieren volar mientras que ellos buscan el refugio del nido

Esta es una de las diferencias más interesantes entre hombres y mujeres, que llega con los años.  Y no hay que esperar demasiado para empezar a notarla.



Aproximadamente al llegar a los 50 o 60 años, las mujeres se liberan de sus antiguas obligaciones, ya no tienen hijos que criar y posiblemente tampoco padres que cuidar, así que empiezan a pensar más en ellas mismas y surge una gran inquietud por hacer cosas nuevas. Por eso muchas mujeres maduras se deciden a montar un negocio, a aprender algo nuevo o a viajar. Con la madurez puede empezar un dulce momento para las mujeres, de florecimiento hacia el exterior.

Con los hombres pasa precisamente lo contrario, a partir de esa misma edad. Con la disminución de la testosterona, el hombre cambia su faceta competitiva y de búsqueda de poder y por una más tranquila y sensible. Empieza a centrarse más en sus sentimientos y en las relaciones personales.

Los hombres de edad madura se vuelven más caseros y empiezan a descubrir el gusto por tareas domésticas que antes no les llamaban la atención. Sorprendentemente (aunque no siempre) los papeles se invierten. Por eso algunas veces cuando el hombre se jubila quiere encargarse de cosas de la casa y la mujer no sabe qué hacer con él. 😉

Pero este cambio puede ser una excelente oportunidad para las parejas que llevan mucho tiempo juntas, de construir una relación diferente que les aporte cosas nuevas, que antes no habían experimentado.