Beneficios de la lectura en adultos mayores

No sé si eres de las personas a las que les gusta tener un libro entre las manos cada vez que tiene un rato libre o, por el contrario, formas parte del grupo de quienes piensan que “su edad para leer” quedó atrás, justo cuando “terminó” la edad de estudiar.

Son muchos los que relacionan directamente la lectura con el estudio, es decir con una obligación y, como no les gustan las obligaciones, se alejan de los libros siempre que tienen oportunidad.

Sin embargo, ni leer significa estudiar (no necesariamente), ni el hacerse mayor significa que podemos permitirnos dejar de leer. Por el contrario, leer es un hábito que habría que cultivar con mayor constancia según vamos cumpliendo años.

Los beneficios de la lectura son muchos a cualquier edad, pero en la edad adulta cobran mucha más importancia. Y lo mejor es que casi cualquier lectura vale, sólo tienes que descubrir qué es lo que más te gusta: novelas románticas, misterio, aventura, fantasía, biografías de personajes ilustres o sencillamente revistas de entretenimiento o pasatiempos e incluso el periódico. Casi todo vale! Y digo “casi” porque hay cosas que mejor no leer….

 
 

En cualquier caso, si todavía piensas que leer es aburrido, sigues prefiriendo pasar horas frente a la televisión (no digo que esté mal pero…) en lugar de con un libro o crees que es tarde para “cogerle el gustillo” a la lectura, echa un vistazo a estas razones, y quizá llegues a la conclusión de que vale la pena intentarlo.

Beneficios de la lectura en la edad adulta

1. Leer estimula la mente

Si hay un órgano que tenemos que cuidar según vamos cumpliendo años, ese es el cerebro. Sin embargo a pesar de todas las investigaciones que se realizan en el mundo de la ciencia, para el común de los mortales el cerebro es un gran desconocido. Sabemos (o creemos saber) como cuidar muchas partes de nuestro cuerpo, pero no somos conscientes de que también podemos y debemos cuidar nuestro cerebro.

Pues para hacerlo, la lectura es un excelente aliado. Uno de los grandes beneficios de la lectura es que mantiene activo nuestro cerebro, es como hacer “ejercicios con las neuronas”. No me cansaré de repetir que el ejercicio es clave para mantener la salud, pero no sólo hay que hacer ejercicio físico, el ejercicio mental es fundamental.

Al leer estimulas tu mente y eso ayuda a retrasar el deterioro progresivo causado por la edad e incluso es posible que sirva para prevenir enfermedades como el Alzheimer y la demencia, según algunas investigaciones. No sé si llegue a tanto, pero lo que sí está claro es que lo que no se usa se atrofia, así que ya sabes!

2. Leer mejora la memoria

Últimamente empiezo a ser más consciente de que mi memoria no es lo que solía ser, así que me he propuesto forzarla. Obligarla a recordar cosas. Antes nos aprendíamos números de teléfono de amigos y familiares, recordábamos direcciones y poníamos atención en múltiples detalles, sin embargo ahora que la tecnología se ha convertido en nuestra “memoria virtual”, cada vez nos esforzamos menos.

Tampoco digo que tengas que memorizar nombres, números o fechas sin razón aparente, eso sí que sería un ejercicio tedioso y aburrido, pero sí que recurras a la lectura como una forma fácil y entretenida de ejercitar tu memoria.



Cuando leemos una novela, por ejemplo, inevitablemente memorizamos personajes, eventos y situaciones que ocurren en la trama y que nos permiten entender la historia. Pero como lo hacemos de manera entretenida y utilizando la imaginación (vamos representando imágenes en nuestra mente), el proceso es muy fácil. Al hacerlo, lo que pasa en el interior de nuestro cerebro es maravilloso, se crean nuevas conexiones neuronales y se fortalecen las existentes, lo que a la larga nos ayuda a mejorar nuestra memoria a corto y largo plazo.

3. Una buena lectura reduce el estrés

Ya te he contado en varios post anteriores lo malo que es para el cuerpo y para la mente el estrés, aunque seguro que lo sabes por experiencia propia. Pues lo que quizá no te has planteado es que leer es una buena estrategia para combatirlo.

Cuando lees algo que atrapa tu atención, consigues olvidar cualquier otra cosa, incluidos problemas o preocupaciones que te causan estrés o ansiedad. Una buena historia, un artículo sobre un tema interesante, el relato de una vida apasionante, sea lo que sea que elijas, puede aportarte mucho más de lo que te imaginas.

No se trata de sólo pasar el rato, se trata de mantener la atención total y completa en lo que estás leyendo, concentrarte y “meterte en la historia”. Eso hará que tu cerebro descanse, desconecte aunque sea por un momento de aquello que le causa estrés, y por tanto, después de una tranquila sesión de lectura te sentirás más tranquil@ y relajad@.

4. Leer es una excelente manera de aprender cosas nuevas

Si estás pensando que llegada “cierta edad” ya no necesitas aprender nada nuevo… piénsalo de nuevo. Todo aquello que puedas aprender nunca sobra, sin importar lo que sea ni a la edad que lo consigas. Los conocimientos son lo único que nadie te puede quitar, y sirven hasta el último instante de la vida.

Además, el proceso de aprendizaje es estimulante, mejora las conexiones neuronales, la memoria e incluso la autoestima. Quién no se siente bien cuando demuestra que sabe algo que otros ignoran, por simple que sea?



Y cuando hablo de aprender no me refiero a estudiar formalmente, aunque para eso nunca es tarde tampoco. Hablo de que al leer, aunque no nos demos cuenta, nos sumergimos en un proceso permanente y casi inconsciente de aprendizaje. Una nueva palabra, una nueva habilidad, una historia que no conocías, una nueva forma de razonar o de enfocar un problema…

Cada revista, artículo o libro que lees te aporta algo, te cambia, te da forma. Y precisamente por eso dije antes que “casi todo vale”, porque cuanto más divertida, entretenida, interesante o estimulante sea tu lectura mejor para tu cerebro (cuidado con las revistas y libros basura con mensajes negativos o engañosos). Es como comer, no todo lo que te llevas a la boca hace bien a tu cuerpo, igual no todo lo que se puede leer te aporta cosas positivas.

5. La lectura es una excelente compañía

En demasiadas ocasiones la vejez es sinónimo de soledad. Los hijos crecen y se van, se pierde a seres queridos o sencillamente las circunstancias de la vida hacen que pasemos mucho tiempo solos. En esos casos, un buen libro se puede convertir en nuestro mejor compañero.

Al leer una historia que “nos atrapa” nos olvidamos de todo lo demás, los personajes nos acompañan, sentimos sus emociones, formamos parte de sus vidas y ellos de las nuestras. Las largas horas de soledad pasan veloces, porque de alguna manera no hemos estado solos.

Puede que pienses que la televisión también te acompaña, y en parte tienes razón, pero sus historias difícilmente te atraparán como un libro, ni te mantendrán tan concentrado (no dejan espacio a la imaginación), ni sus personajes se harán tan entrañables.

Un libro es un buen compañero en cualquier momento y en cualquier situación, además puedes llevarlo contigo a donde sea, más ahora con las nuevas tecnologías que permiten tener cientos de libros en el teléfono móvil. Ya ni el peso ni el espacio son pretextos para no tener un libro a mano!

6. Leer ayuda a conciliar el sueño

Otro de los beneficios de la lectura es que leer ayuda a conciliar el sueño. Si te concentras en la lectura, entonces entras en un estado de relajación y tranquilidad que te ayuda a relajar las tensiones y por tanto a conciliar el sueño.

Irte a la cama en un estado de tensión, con las preocupaciones del día a día dando vueltas en tu cabeza, no te ayudará a dormir y mucho menos a descansar en condiciones. La tele y otros aparatos tecnológicos pueden resultar demasiado estimulantes (mentalmente hablando) si lo que quieres en relajarte y dormir.

Elige un libro entretenido, ponte cómodo entre las almohadas y disponte a olvidarte de todo lo que te rodea y a disfrutar de la historia por unos minutos. Recuerda que llevarte un libro a la cama, siempre que sea un libro de papel (la luz azul de los teléfonos y otros dispositivos móviles, no ayuda), es un buen truco para combatir el insomnio.

7. Un buen libro puede incluso mejorar la salud

Como ya he comentado en los puntos anteriores, entre los beneficios de la lectura están el que reduce el estrés y favorece la tranquilidad. Y esos momentos de calma tienen otras consecuencias positivas, como por ejemplo que ayudan a que reduzca la presión arterial.

Cuando leemos tranquilamente bajan nuestros niveles de cortisol. El cortisol en exceso tiene efectos muy perjudiciales para la salud, incrementa la presión arterial, debilita el sistema inmune,  puede causar problemas de corazón y acelera el proceso de envejecimiento, entre otras cosas, así que hacer todo lo necesario para mantener el cortisol a raya siempre es una buena estrategia.

Quizá un buen libro sea una excelente terapia, barata y entretenida, de luchar contra el envejecimiento. ¿Por qué no intentarlo?