con arrugas por favor reivindicando el valor de la edad

Por fin! Parece que empezamos a entrar en razón y a darnos cuenta de que hacernos mayores no es un pecado del que tengamos que avergonzarnos. Ha llegado el momento de reivindicar nuestro valor por lo que somos y no por como se ve nuestro rostro o nuestro cuerpo. Es el momento de lucir las arrugas con orgullo!

Seamos sinceros, ¿no sería mejor aceptar la edad tal como llega, en lugar de esforzarnos en seguir pareciendo jóvenes a toda costa? ¿No sería más saludable dar un paso adelante y aceptarnos plenamente, canas y arrugas incluidas? Y es que esa falta de aceptación puede tener resultados desastrosos. Para muestra basta sólo con ver en la televisión a algunos actores, actrices o personajes públicos, que en un loco afán por “conservar la juventud” se someten a cirugías o se aplican toda clase de cosas y terminan desfigurando sus rostros.



Orgullosas de sus arrugas

Afortunadamente esa loca tendencia de querer lucir joven a cualquier precio va pasando. Me encanta ver cada día más noticias sobre actrices que se niegan a que publicistas, editores y demás “creadores de belleza” les quiten años de encima a base de aplicarles despiadadamente retoques con Photoshop. Ya era hora, porque la cosa se estaba desmadrando! Hasta hace no mucho era común ver a estrellas de cine, especialmente mujeres, luciendo rostros y cuerpos de veinteañeras, cuando todos sabíamos que habían superado la década de los 50 con creces. Puede que las actrices se cuiden más y mejor que el común de los mortales, pero hay cosas que son imposibles! Los años pasan y, nos guste o no, dejan huella.

Esas mujeres valientes han levantado la voz y han decidido  reivindicar el valor de su edad, que representa también experiencia, seguridad y sabiduría.

 
 

Por ejemplo, hace muy poco la actriz británica Jacqueline Bisset, nacida en 1944, empezó una entrevista pidiendo que por favor no le quitaran las arrugas cuando publicaran sus fotos: “me gustan, porque muestran lo que soy”, dijo. Sencillamente fantástico.

Y ella no es la única. Isabella Rosellini, Meryl Streep, Emma Thomson, Diane Keaton, Susan Sarandon, la lista cada día es más grande. Cate Blanchett, la actriz australiana, declaró hace poco: “Las arrugas y las líneas de expresión forman parte de la naturaleza humana y también indican que hemos aprovechado al máximo nuestro tiempo”.

Aunque mi favorita es Julia Roberts, una valiente que se atrevió a publicar en su cuenta de Instagram una foto suya, sin maquillajes ni retoques, con el siguiente mensaje: “La perfección es la enfermedad de una nación. Cargamos nuestra cara con toneladas de maquillaje. Nos ponemos botox y nos morimos de hambre para alcanzar la talla perfecta. Tratamos de arreglar algo pero no se puede arreglar, lo que no se puede ver. Es el alma lo que necesita cirugía. Es hora de pararse a pensar. ¿Cómo puedes esperar que alguien te quiera si no te quieres a ti misma? Tienes que estar feliz contigo misma. No importa cuál sea tu aspecto. Lo que importa es el interior. Hoy quiero poner esta foto sin maquillaje. Sé que tengo arrugas en mi cara pero hoy quiero que miréis más allá de eso. Quiero que queráis a mi yo verdadero y quiero que os queráis a vosotros tal como sois, y que os améis a vosotros mismos justo por ser como sois”



Por supuesto también hay hombres famosos que se niegan a ocultar su edad y lucen sus arrugas con orgullo, aunque quizá no sientan la necesidad de reivindicarlas. Porque, admitámoslo de una vez, la vara de medir de la sociedad no es la misma para los hombres que para las mujeres. Mientras que un hombre maduro puede ser considerado “atractivo” incluso después de los 70, hasta hace nada una mujer mayor de 50 ó 55 era tildada de “vieja”, y más aún si estaba en el mundo del espectáculo.

Y aunque el fondo del asunto no va de estrellas de cine, hay que reconocer que el testimonio de estas mujeres valientes, a las que muchos admiramos, es un ejemplo y sirve para marcar un buen camino.

Son parte de nuestra esencia

Sí, lucimos arrugas pero eso no nos convierte en viejos inservibles, sino en seres humanos con experiencias, alegrías y tristezas, que han ido dejando su huella. Quizá nadie tenga interés en borrar nuestras arrugas con Photoshop pero eso no es lo importante, lo importante es que dejemos de menospreciarnos cuando nos miremos al espejo.

Pasan los años, nuestro cuerpo cambia irremediablemente y nuestra piel pierde el brillo y la suavidad de la juventud. Y aunque es absolutamente recomendable que nos cuidemos (que usemos cremas, hagamos ejercicio y comamos sano), igual de importante es que aprendamos a querernos tal como somos. ¿Realmente te gustaría volver a tener 20 años?.

Hay estudios que afirman que según envejecemos nos vamos sintiendo más felices, más seguros de nosotros mismos y más satisfechos. Yo creo que es así, que la segunda mitad de la vida es preciosa, que puede estar llena de sorpresas y alegrías. No nos perdamos nada de lo que llega con la edad, arrugas incluidas!